21.1.09

Jueces para enmendar los errores


Israel, tras masacrar Gaza, porque no se puede calificar de otra manera la ofensiva terrestre que ha llevado a cabo durante las últimas semanas, se ha visto obligada ahora a contratar los servicios de cientos de abogados con el fin de responder a la Justicia Internacional. La matanza ya está hecha y por desgracia no se puede volver al pasado, aunque la operación "Plomo Sólido", en la que han muerto miles de palestinos, en su mayoría niños, ha dejado un sin fin de familias rotas y lo que es peor, abusos y atrocidades que hoy pasan desapercibidas ante los ojos de un mundo que mira a un tal Obama. Lo increíble es que si en este artículo hablara sobre atentar contra el nuevo presidente de los EEUU, desde ese país se me echarían encima. Sin embargo, si hablo de ayuda humanitaria para la Franja, a todos los altos gobernantes se la suda. Así está el mundo señores.

12.1.09

Joan Saura, un hombre sin cabeza


El consejero de Interior de la Generalitat catalana, como ya viene siendo costumbre por esos lugares de España, ha vuelto a demostrar que se pasa la responsabilidad de su cargo por la entrepierna. Tras participar en una manifestación en contra de Israel, el político, partidario de los terroristas de Hamás, consintió que en la protesta que él mismo encabezó varias personas exhibieran sus pistolas en un lugar público. Lo paradójico es que estos delincuentes, porque no se le puede llamar de otra forma, estaban a tan sólo dos metros de él, llevaban la cara tapada y quemaron, para más Inri, banderas de Israel y Estados Unidos. Si usted quiere la paz, señor Saura, comience por respetar las normas sociales en su propio territorio.

6.1.09

Hoy va de deportes

Mientras todo el mundo está pendiente de lo que pasa en la franja de Gaza, aquí os dejo uno de los mayores pelotazos que se han dado en el mundo del fútbol, el del danés Thomas Gravesen. Aquel ex jugador que una vez tuvo el Real Madrid y que después de costar más de 20 millones de euros se dedicó a pegar patadas y a destruir contrarios en los terrenos de juego.

26.12.08

Una historia increíble


No es el día de los Santos Inocentes, sino el de 'Alex'. Así se llamaba un loro que, tras fallecer de un paro cardíaco a los 31 años, se había convertido en el ser más inteligente del mundo de su especie. El animal en cuestión era capaz de manejar un vocabulario de 150 palabras y tenía la inteligencia, según los expertos, de un niño de cinco años. Cuando quería que lo acariciaran bajaba la cabeza y decía: "quiero cosquillas" y cuando estaba cansado: "quiero volver" (a la jaula). El ave, con el cerebro del tamaño de una nuez, se había convertido en los últimos años en el maestro de otros loros, hasta tal punto que cuando sus compañeros se equivocaban al pronunciar una palabra o frase éste les ayudaba con un "puedes hacerlo mejor". Esto nos enseña a que las metas están a la vuelta de la esquina siempre que exista esfuerzo. Feliz Navidad y Año Nuevo.

16.12.08

Despertar del cementerio

Bush, gracias Dios, va a dejar en breve su cargo como presidente de los Estados Unidos. Su legado, por todos conocido, ha provocado un quiebre entre occidente y oriente. Y en su último mes de trabajo, si se puede llamar así a lo que realmente desempeña, ha demostrado tener unos grandes reflejos. Si algo tiene de bueno este señor es que no bebe ni se emborracha. Hace dos días, en su visita sorpresa a Irak, Muntazer al Ziadi, reportero de la cadena suní Al Baghdadia, le lanzó unos zapatos, uno detrás de otro, que finalmente logró esquivar, demostrando que las copas se las deja para después de las ruedas de prensa. El caso es que este osado periodista llamó "perro" a uno de los hombres más poderosos del planeta. "Perro", claro y duro, en el mundo musulmán tiene muchas connotaciones, siendo una de las mayores ofensas verbales que alguien puede decir a su enemigo. Sin embargo, Bush logró, una vez más, evitar que un objeto impactara contra él, como ya sucediera en Georgia cuando le arrojaron una granada de mano que al final no estalló. Eso sí, la bandera norteamericana quedó resentida, ya que esos zapatos ensuciaron una insignia que en la actualidad ha perdido todo el respeto ganado durante la historia. ¿Logrará esta nación despertar del cementerio Bush? Díganselo a Obama, es su turno.