18.4.08

EE UU: la cuna de los vagabundos

Hoy he visto en televisión que en EEUU están recaudando dinero, un dólar por cabeza, para dárselo a un vagabundo, con el fin de que se codee con los hombres más ricos del plantea. Pero de eso no va este pequeño artículo. Sino de todo lo contrario. Muchas veces, la sociedad en la que vivimos o un mal paso en el día a día, puede hacer que en nuestra cabeza se crucen los cables hasta tal extremo de que nos veamos medio obligados a echarnos a la calle con una simple mochila, un poco de hachís y un par de abrigos de lana. En la nación más poderosa, donde alardean de misiles y buques crucero, allí, en un estado que quedó sumergido tras el paso del katrina, podemos encontrar el porcentaje más alto de personas sin techo. Para ser más exactos, cuatro de cada cien habitantes están tirados en un cajero automático, calentándose las manos con vino barato, ácido y resacón. Según cifras de la asociación Unity of Greater New Orleans, en una ciudad que tiene cerca de 300.000 habitantes, hay 12.000 a la intemperie, recorriendo por las mañanas los comedores de la localidad para calentarse una garganta áspera como la suela de un zapato. En Nuevo York, el centro económico del mundo, 48.155 individuos están abocados al ostracismo. Muchas son las causas de sus solitarios estados. En Luisana, como indicó el Departamento de Estado, este colectivo sin escudo se forjó poco después de que muchos de ellos perdieran a sus seres queridos bajo inmesas olas que se llevaron sentimientos, sonrisas y ganas de mirar al futuro. Este es un comentario más de las injusticias que soportan los más desfavorecidos, aquellos que pasean por las calles pidiendo una limosna y miramos, en reiteradas ocasiones, como si fueran asesinos.

2 comentarios:

Ángela C.G. dijo...

Hollywood, la cuna del sueño americano, bien podría tener como emblema un carrito de la compra manejado por un vagabundo...
Interesante eso de que quieren que uno de ellos se codee con lo más selecto. Igual hasta les enseñaba algo de humildad.

Adrián Singer dijo...

Picha, ¿desde cuándo escribes así de bien?

A lo nuestro. Sí, no se trata de cuánta plata haya en el centro del mundo, ni cuán potencia sea, ni la fuerza de la filantropía: el propio sistema, por ser sistema, expulsa carne humana de su picadora, sin perdonar. No puede no hacerlo, ni con todo el dinero del mundo. Es así. Punto.